Introducción
Los temas relacionados con la sexualidad humana fueron experimentando un progresivo aumento de su accesibilidad y permisividad en los últimos 40 años, a partir del advenimiento de los anticonceptivos orales. Esto hizo posible que la mujer fuera adquiriendo un mayor grado de autonomía y capacidad de decisión con relación a su cuerpo, procreación y conductas sexuales.
Sin embargo, no es posible decir que la calidad y precisión del conocimiento sobre el funcionamiento sexual hayan estado a la altura de la abrumadora cantidad de información disponible. Podemos observar la lamentable paradoja en el hecho de que nuestros hijos, habiendo presenciado todo tipo de imágenes explícitas del acto sexual, sin restricción ni reserva desde muy temprana edad, por obra de la televisión y el cine, en demasiadas ocasiones no saben a ciencia cierta como colocar(se) un preservativo correctamente.
Si nos remontamos a más atrás, los problemas eran distintos. A partir de la “revolución sexual”, cuando la mujer ya disponía de la píldora anticonceptiva, las relaciones sexuales se hicieron más viables y seguras para las mujeres, liberándolas del temor a las consecuencias. Sin embargo, esas mismas mujeres, que eran dueñas de su cuerpo, tuvieron que informarse ellas por su cuenta y riesgo de los pormenores de la sexualidad, sin demasiada ayuda de sus madres, porque el tema sexo no era especialmente discutido en las casas. Por esa razón, tampoco la información fue clara y suficiente para aquella generación.
Nunca es superflua ni innecesaria la información en esta cuestión. Estamos mal absorbiendo un superávit de información, mitología fantasiosa y cinematográfica sobre las relaciones sexuales con una sobre estimulación visual, y, al mismo tiempo abrigamos un gran déficit de conocimientos fiables, desprovistos de eufemismos y tapujos. No son válidos ni creíbles los alegatos de “qué me van a contar a mí, con la de años que salí del cascarón”. Podemos haber sido sexualmente activos desde hace muchos años, pero no cabe duda de que saber y conocer con profundidad una parte instintiva y natural de nuestras vidas que ha sido por tanto tiempo relegada al oscurantismo, puede hacernos sin duda un gran bien. Sobre todo se somos conscientes de que esta constituye una poderosa vía de comunicación y acceso a la intimidad verdadera en una pareja.
Creemos que en este manual no dejamos de lado ningún aspecto importante. Abordamos los mecanismos psicológicos de la atracción y el enamoramiento en el punto 1, en el punto 2 describimos de manera clara y comprensible la respuesta sexual del hombre y de la mujer, sus fases y aspectos psicofisiológicos.
Dedicamos el apartado 3 a la masturbación, conducta proscrita y objeto de las más escalofriantes maldiciones por parte de la sociedad y de las religiones.
El punto 4 versa sobre el papel de las fantasías sexuales, otro de los famosos temas tabú que han provocado tantos sentimientos de culpa y sus efectos enriquecedores para las relaciones sexuales. Proporcionamos sugerencias para aumentar el placer mutuo en el punto 5 y pasamos descriptivamente por las etapas de la sexualidad y sus características propias en el punto 6. Comentamos, asimismo, las causas posibles y manifestaciones de la homosexualidad, punto 7, las disfunciones sexuales, punto 8, sus soluciones, punto 9, para finalizar en el punto 10 con pautas para la educación sexual de los hijos.
01. Atracción Sexual y Enamoramiento
02. La respuesta sexual. Hombres y mujeres
03. La masturbación
04. Fantasías Sexuales
05. Cómo Mejorar las relaciones sexuales
06. El sexo en las diferentes etapas de la vida
07. La Homosexualidad
08. Cuando hay problemas... Disfunciones sexuales en el hombre
09. ... Hay que encontrar soluciones
10. La educación sexual de los hijos