Cuando las parejas presentan insatisfacción en su vida sexual, muchas veces ésta es debida a ciertos prejuicios sobre lo que “debería” ser una vida sexual adecuada. En no pocas ocasiones, el trabajo de los terapeutas consiste, en primer lugar, ayudar a aclarar conceptos. Con esto, la tarea ya estará iniciada. Ciertas ideas preconcebidas suelen estar presentes en las parejas con disfunciones:
- Tienen una definición demasiado focalizada sobre el sexo. Por ejemplo, pensar que el sexo es equivalente a coito. O creen que el éxito en el sexo es hacer bien “el trabajo”.
- Poseen ideas estereotipadas sobre el papel de la mujer y del hombre en la relación sexual.
- No consideran suficientemente los ingredientes que conducen a desear tener una relación sexual como son, el momento favorable, factores obstaculizadores, etc.
- Tienden a evitar el contacto sexual.
La definición de los problemas.
El primer objetivo de la terapia para una pareja con problemas tendría que ser lograr crear o restaurar la satisfacción sexual mutua. A veces la pareja aspira a objetivos demasiado concretos y específicos como por ejemplo “quiero que mi mujer tenga orgasmo con el coito”, o “mi marido termina demasiado rápido”, cuando el problema más importante es la mala comunicación o los resentimientos. El objetivo inicial de la pareja difícilmente puede lograrse mientras existan conflictos como resentimientos y rabias pasadas sin resolver. Por eso, cuando hay problemas sexuales, es importante saber que las soluciones no siempre son de índole técnico o mecánico sino que hay que entender los factores psicológicos que contribuyen a la satisfacción o a la disfunción sexual.
La técnica general: focalización sensorial
Este procedimiento es el de mayor utilidad en la terapia sexual y se puede aplicar a la mayoría de los problemas. Esta es una técnica que desarrollaron los sexólogos Masters y Johnson (1970).
- Su primera finalidad es ayudar a la persona o a la pareja a desarrollar una mayor conciencia de las sensaciones y excluir el énfasis en el rendimiento. Con esto se reduce la ansiedad de alcanzar un objetivo a veces no logrado (orgasmo, erección, control de la eyaculación), mientras se aprende a disfrutar de algo que se obtiene fácilmente , como es el placer de la caricia.
- En segundo lugar, la técnica entraña un enfoque estructurado, pero, al mismo tiempo, flexible. La parte estructurada consiste en que la pareja debe seguir unas directrices para el encuentro sexual. Si se siguen las instrucciones , los dos irán adquiriendo gradualmente una mayor confianza en sí mismos y en la relación. Por otra parte es flexible, ya que puede adaptarse a las circunstancias propias de cada pareja.
- En tercer lugar, auspicia un cambio gradual. Hay que saber que el cambio va a tomar su tiempo y que no conviene darse prisas. Para eso, las parejas dejan de hacer el coito al principio de la terapia, de modo que puedan evocar los principios elementales, a veces olvidados, como el ser cariñosos, recibir placer, y demás. A veces, no se recomienda volver al coito durante mucho tiempo.
- En cuarto lugar, la focalización sensorial debe llevarse a cabo a un ritmo adecuado que no presione a ninguno de los dos. No debería haber una discrepancia en el ritmo, de modo que uno no apresure al otro.
Las etapas de la focalización sensorial
1. Focalización sensorial no genital. El primer paso introduce “el placer no genital” ( las caricias y toques) mientras la pareja está vestida con ropa cómoda. Las primeras caricias pueden ser masajes en la espalda o darse las manos. Hay que tener paciencia y tener en cuenta que están realizando el proceso necesario para lograr un objetivo a largo plazo y que el objetivo a corto plazo consiste en enfatizar las sensaciones y no el rendimiento. En esta etapa del tratamiento, no importa si tuvieron orgasmos o erecciones sino si se pudieron concentrar en el placer que daban y recibían. Es importante que la pareja tenga esto muy presente porque tiene que cambiar su concepción anterior, siempre dirigida a conseguir algo como el orgasmo o la erección. Es bueno que la pareja aprenda lo que es la “ansiedad por el rendimiento” y sus efectos adversos. Que sustituyan la idea del “todo o nada” que les hace suponer que el sexo es igual a coito.
2. Focalización sensorial genital. La segunda etapa incorpora el “placer genital”.En esta fase, se le permite a la pareja acariciar genitales y senos. Se les aconseja que se acaricien por turnos. También en este estadio se resta importancia a los “logros”: erecciones y orgasmos. Cuando la pareja está ya cómoda con sus caricias genitales y está lista para el coito, es bueno que sepa que también el coito puede realizarse mediante pequeños avances. Por ejemplo, se puede introducir el pene en la vagina, en parejas heterosexuales, pero sin moverse.
3. Contención vaginal. La etapa final incluye la penetración y el coito propiamente dicho. Se recomienda que la pareja receptora sea la que inicie el movimiento y que estos sean lentos y graduales. Es aconsejable seguir concentrándose en las sensaciones asociadas al coito y no preocuparse por el orgasmo.
Tratamiento de los problemas específicos.
Deseo sexual hipoactivo en hombres y mujeres
Se utilizan diversas estrategias terapéuticas dependiendo de si la falta de deseo es situacional o de siempre. Las recomendaciones en estos casos para hombres y mujeres comprenden:
- Modificar el entorno para la práctica sexual.
- Técnicas reductoras de la ansiedad.
- Focalización sensorial.
- Exposición a material erótico.
- Entrenamiento en masturbación.
- Identificación de las dificultades en la relación de pareja.
- Renegociación de una frecuencia pactada entre los miembros de la pareja.
Disfunción orgásmica en la mujer.
Si la mujer nunca ha experimentado el orgasmo, se recomienda utilizar:
- Entrenamiento en la masturbación, ya que para muchas es más fácil obtenerlo por sus medios.
- Continuar el entrenamiento con la pareja y comunicarle cómo le gusta que la estimule guiándolo con la mano. El terapeuta muchas veces tiene que poner énfasis en que la pareja utilice la estimulación del clítoris.
- Si la mujer no logra tener el orgasmo se recomienda incluso la utilización de un vibrador.
- La “maniobra del puente”. Cuando el orgasmo es posible con la estimulación manual , se aconseja acometer la “maniobra de puente” con el fin de lograrlo con el coito. Esta consiste en que la pareja o la misma mujer mantenga la estimulación del clítoris durante la introducción del pene. La mujer debe iniciar un lento movimiento estando ella en la posición superior. De este modo puede lograr asociar el orgasmo obtenido con la masturbación a la situación coital.
Vaginismo.
En el tratamiento del vaginismo se aplican varias técnicas:
- Exploración de las actitudes de la mujer en relación a sus genitales. Animarla a conocer su anatomía, primero con fotografías, luego con la ayuda de un espejo para observarse a sí misma.
- Ejercicio de los músculos pélvicos. Mediante la tensión y relajación alternada de este grupo de músculos, se logra que la mujer detecte la contracción . Luego debe insertar un dedo en la vagina para conocer las contracciones. Más adelante contraer los músculos voluntariamente varias veces al día.
- Penetración vaginal. Una vez ya está familiarizada con los genitales externos, se alienta a la paciente a explorar el interior de la vagina con los dedos. Pueden surgir inhibiciones en esta fase tales como extrañeza por la morfología de la vagina, la limpieza, temor a dañarla, o incluso valoraciones morales. Más adelante la mujer puede usar dos dedos y moverlos. Cuando ella ya lo puede hacer se recomienda que la pareja intente introducir sus dedos con la orientación de la mujer y la ayuda de algún lubricante vaginal.
- Contención vaginal. En esta fase se recomienda que la mujer, en posición superior , introduzca el pene del compañero en la vagina y se mantengan quietos los dos, concentrándose en las sensaciones vaginales. El movimiento debe ser iniciado y controlado por la mujer, lentamente, cuando ella se sienta suficientemente cómoda para hacerlo.
Dispareunia.
Si la dispareunia es debida a factores psicológicos, como la falta de excitación, la terapia debería centrarse en el programa de focalización sensorial.
Trastorno de la excitación.
Igualmente, la aplicación del programa general de tratamiento es útil en el caso del trastorno de la excitación. Además es conveniente que el terapeuta introduzca el tema de las fantasías sexuales teniendo en cuenta las inhibiciones que esto puede generar.
Disfunción eréctil en el hombre.
- Descartar causas orgánicas.
- Focalización sensorial.
- Manejo de los temores de hombres heterosexuales a ser homosexuales.
- Manejo de la inseguridad, tanto en heterosexuales como en homosexuales, sobre su masculinidad.
- Tratamiento cognitivo y corrección de los pensamientos ansiosos y derrotistas sobre su erección, ante la situación sexual.
- Manejo del temor al rechazo, enfado, o ridiculización por parte de la pareja por esa razón.
- Tratamiento de la “ansiedad por el rendimiento“.
Eyaculación precoz en el hombre
En muchas ocasiones, este motivo de consulta es una cortina de humo que oculta problemas de más profundidad en la pareja. Los malentendidos mas comunes suelen presentar una expectativa no realista sobre le periodo de tiempo de penetración necesario antes de la eyaculación. El otro error habitual, es pensar que la relación sexual debe terminar con la eyaculación.
Muchas veces la pareja tiene sentimientos de rabia por sentir que sus necesidades sexuales no son cubiertas. Pueden sentir que el hombre es desconsiderado y “va a la suya” y no se controla porque no quiere. Sin embargo, el hombre que sufre de falta de control sobre su eyaculación muchas veces está sufriendo por no poder complacer a su pareja. Las técnicas terapéuticas utilizadas para mejorar el control son dos:
- La técnica del “apretón” pretende instruir al hombre para que se masturbe hasta que la eyaculación sea inevitable si continuara. En ese momento se le pide que haga una pausa en la masturbación y presione sobre la base del glande con los dedos, situando el pulgar a la altura del frenillo del pene y los dedos índice y corazón en la cara opuesta del pene a ambos lados de la corona del glande. La presión debe ser firme y sostenida y durar unos 10 segundos. Al repetir el proceso varias veces sin dejar que ocurra la eyaculación, gradualmente el hombre aprenderá a controlarla.
- La otra técnica que ayuda a aprender a controlar la eyaculación es la de la “pausa”. Se trata de proceder de la misma manera que con el apretón, pero sin apretar. La pareja realiza su juego sexual hasta el punto en que la eyaculación puede ser inminente. Entonces el hombre indica a su pareja que interrumpa los movimientos y espera hasta que la excitación remita un poco. Esto se repite unas tres veces antes de que el hombre se permita eyacular. De este modo el hombre aprende a identificar todos los procesos que se desarrollan durante el ciclo.
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