Manual de Sexología

Acoso a los gordos

Adicciones sin sustancia

Adictos al Trabajo

Ansiolíticos y Psicología

Antojos de Comida y Emociones

Ciberinfidelidad

Un navegante abrumado

Cuando querer no es poder

Cuidar a un enfermo grave

Del freno al Desenfreno

Decibelios y Revoluciones

Efectos colaterales del éxito

El amor verdadero

El hambre nerviosa

El miedo al avión

El mundo en el que vivimos

El pánico

El pecho femenino

El Perfeccionista Imperfecto

El sabor agridulce de la venganza

Desinhibición en linea

El sopor

Enfermos de prisa

Inestabilidad

Esclavos del impulso

La atención al presente

Hostilidad Ambiental

La Enfermedad de la Duda

La hipocondría

La intuición

Infortunios de una madrastra

La pareja es cosa de tres

La luz en nuestra Vida

Las emociones

La Comunicación de Masas

Malentendidos en pareja

La obsesión anti-edad

Las familiastras

Nervios a flor de piel

Pasado y olvido

Pecados Capitales

Las feministas del pintalabios

Personalidad y manera de comer

Los hombres no lloran

Solteros Involuntarios

Timideces Extemporáneas

Trastornos del comer

Me gusta cuando callas…

La autoterapia

Mentiras y tecnología

Metrosexualidad

Resistir la adversidad

Atentos a la vida

Narcisismo Mediático

Peter Pan

Al dictado de la moda

Pensar lo impensable

Quemados

Urbanitas Anónimos

Hipocondría por Internet

La trampa de la eficiencia

L'emoció al poder

L'addicte respectable

Ver lo que queremos ver

El patrón de conducta de Tipo A

La explicación del pánico

La exposición del pánico

Conferencia sobre fobias

Conferencia sobre crisis de pánico

Viajeros solitarios

Bulimia nerviosa

Trastorno por atracones

La pareja es cosa de tres

Asistimos a una crisis de fe en la pareja. Son pocas las que duran porque no pasan el control de calidad. ¿Habrá que resignarse a la monogamia sucesiva, a la amistad con roce o al emparejamiento virtual? Los jóvenes, a la vista de la situación, ponen sus barbas a remojar y retrasan el momento de sus compromisos, o se comprometen parcialmente, manteniendo su espacio individual en caso de retirada . La estadística es implacable: las tasas de divorcio son elevadas y las de segundos divorcios no lo son menos. ¿Será cuestión de "ensayo y error", lotería, ciencia, intuición, combinación astral, y todas las anteriores? A lo mejor habrá que ir probando con diversas parejas hasta ir adquiriendo competencia y acertar con el tiempo. Si tan sólo existiera una fórmula.

La fórmula

Al observar las parejas circundantes en búsqueda de la fórmula mágica para la longevidad, siempre hay algo que no nos convence. Y es que al parecer, el equilibrio de la pareja se basa en un triángulo. El triángulo del amor. Un profesor de psicología en la Universidad de Yale, Robert J. Sternberg, se propuso estudiar en serio el tema del amor, ya que siempre se había considerado un tema no contrastable, ni objeto de estudios científicos, aislando los componentes necesarios para el éxito. Se trata de la sabia combinación de tres virtudes esenciales plasmadas en un triángulo:

La intimidad, la pasión y el compromiso.

La ausencia de alguno de estos vínculos sería la causa probable de tantas parejas fallidas y el éxito de la pareja perfecta dependería de un triángulo equilátero. Intimidad, pasión y compromiso. La intimidad hace durar a la pareja. Abarca la comunicación, la entrega, el respeto, el apoyo emocional y el deseo de promover el bienestar del otro. El arte está en una perfecta alternancia entre intimidad y autonomía. La pasión es el intenso deseo de unión con el otro. Pertenencia, expresión de deseos y necesidades y satisfacción sexual. El compromiso es la decisión de amar al otro y mantener ese amor. Es la ayuda en tiempos difíciles y la convicción de querer luchar por el proyecto. El amor de buen pronóstico tendría que conjugar los tres vínculos en la misma proporción. Y la carambola sería que los dos componentes de la pareja percibieran el triángulo por igual. Manual de instrucciones.

El investigador sugiere unas pautas para lograr el amor perfecto, como resultado del estudio del éxito de varias parejas satisfechas.

1. El amor de pareja no debe ser considerado incondicional.
2. La pareja debería ser la principal prioridad.
3. Los miembros de la pareja habrían de intentar colmar constantemente las necesidades del otro.
4. Deberían saber discriminar sobre cuándo acceder a los deseos del otro.
5. Sería deseable una valoración mutua.
6. Amar al otro tal como es y no su imagen idealizada.
7. Saber tolerar todo lo que no se puede cambiar.
8. Ser sinceros entre ellos.
9. Disfrutar de buenos momentos conjuntamente y crecer juntos ante las dificultades.
10. Tratar al otro como querrían ser tratados. El amor es mucho más que esto. Si bien muchos dirían que no hay recetas de cocina para amar mejor, puesto que los sentimientos se nutren de activos intangibles, es indudable que a pesar del amor sigue habiendo rupturas. Podríamos concluir que, si bien el amor es una condición necesaria, no siempre es suficiente para una relación feliz y duradera.

 

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