Manual de Sexología

Acoso a los gordos

Adicciones sin sustancia

Adictos al Trabajo

Ansiolíticos y Psicología

Antojos de Comida y Emociones

Ciberinfidelidad

Un navegante abrumado

Cuando querer no es poder

Cuidar a un enfermo grave

Del freno al Desenfreno

Decibelios y Revoluciones

Efectos colaterales del éxito

El amor verdadero

El hambre nerviosa

El miedo al avión

El mundo en el que vivimos

El pánico

El pecho femenino

El Perfeccionista Imperfecto

El sabor agridulce de la venganza

Desinhibición en linea

El sopor

Enfermos de prisa

Inestabilidad

Esclavos del impulso

La atención al presente

Hostilidad Ambiental

La Enfermedad de la Duda

La hipocondría

La intuición

Infortunios de una madrastra

La pareja es cosa de tres

La luz en nuestra Vida

Las emociones

La Comunicación de Masas

Malentendidos en pareja

La obsesión anti-edad

Las familiastras

Nervios a flor de piel

Pasado y olvido

Pecados Capitales

Las feministas del pintalabios

Personalidad y manera de comer

Los hombres no lloran

Solteros Involuntarios

Timideces Extemporáneas

Trastornos del comer

Me gusta cuando callas…

La autoterapia

Mentiras y tecnología

Metrosexualidad

Resistir la adversidad

Atentos a la vida

Narcisismo Mediático

Peter Pan

Al dictado de la moda

Pensar lo impensable

Quemados

Urbanitas Anónimos

Hipocondría por Internet

La trampa de la eficiencia

L'emoció al poder

L'addicte respectable

Ver lo que queremos ver

El patrón de conducta de Tipo A

La explicación del pánico

La exposición del pánico

Conferencia sobre fobias

Conferencia sobre crisis de pánico

Viajeros solitarios

Bulimia nerviosa

Trastorno por atracones

La obsesión anti-edad

Un ciclista adolescente pedalea por los aledaños de un huerto de una masia catalana y se dirige al parque natural. En el huerto se encuentra un anciano campesino lidiando con un arado que, a los ojos de un ignorante urbanita, semeja mitad arado, mitad bicicleta. Produce la impresión de ser un artilugio reciclado por obra de su propio ingenio. El señor Sebastián, hospitalario y solícito, saluda al ciclista y le invita a que se sirva agua de la fuente
Su cuerpo enjuto va vestido con un pantalón negro que, a cada rato, debe sujetar con el cinturón. La vestimenta evoca tiempos pasados, de su época más robusta. Un pañuelo anudado por las cuatro puntas le cubre la cabeza a modo de gorra. Su cara risueña luce unos ojitos azules, chispeantes y cómplices que transmiten su alegría por la vida.


Desafiando el tiempo.
Veinte años más tarde, el ciclista recorre el mismo camino. El pequeñín de sus hijos en la sillita de su bicicleta y los dos mayores en sus propias bicicletas, en fila india.
Al pasar por la masía, como figura de pesebre, congelado en el tiempo y retando el inexorable paso del tiempo, avista al señor Sebastián con la misma gorra de artesanía casera. Además, para qué decirlo, también con el mismo artilugio. El ciclista ya tiene barriguita, pero Sebastián es el mismo, inalterable, como si hubiera pactado con el mismo diablo. Su campo le mantiene la vida.


El movimiento anti edad.
Los californianos nos transfieren periódicamente sus últimas tendencias obsesivas. A finales de los sesenta la obsesión por la delgadez, en los ochenta, la fascinación por una "nueva espiritualidad laica": la "nueva era", posteriormente el fanatismo por la nutrición saludable y la actividad física. Actualmente, una conjunción de todo lo anterior confluye en la expectativa de poder controlar y detener, a placer, los efectos del envejecimiento. Desde el punto de vista corporal, se observan los resultados de la nueva tendencia: mujeres que se visten como sus hijas, que se parecen cada vez más unas a otras, y todas, a su vez, a las muñecas "Barbie". Los mismos labios, senos, narices y pómulos. Dicen de Faye Dunaway, que está tan estirada que cuando cruza las piernas se le abre la boca. Hombres y mujeres, por obra del "lifting" parecen seres embalsamados deambulando. George Orwell decía que a partir de los cuarenta todos tenemos la cara que merecemos. Este hecho podría darle un nuevo significado a su comentario.
Desde el punto de vista espiritual, uno de los más solventes y prósperos "gurus" de la "nueva era", Deepak Chopra publicó "Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo" donde "nos propone un viaje que nos lleva a descubrir una tierra donde nadie es viejo, donde el vigor juvenil, la renovación, la creatividad, el gozo y la satisfacción son experiencias comunes de la vida cotidiana". Así, la "nueva era", en sabia combinación con la tendencia muy norteamericana a la auto superación y al control de todas las vicisitudes de la vida gracias a la voluntad y disciplina, abunda en el movimiento anti edad, desde la vertiente de la medicina ayurveda, añadiendo a la lucha contra la vejez el poder de la conciencia.


Una vejez sabia.
No existen fórmulas para vivir mucho y bien. La receta es la de siempre, vida sana y mente tranquila. Ya que las leyes del Universo prevén que todo, tarde o temprano pasa por sus etapas, lo mejor será aprender a aceptar las cosas que no se pueden cambiar, cambiar las que se puedan cambiar y, sobre todo saber discernir entre las dos situaciones, como dice el viejo anónimo. Ya que no podemos evitar la vejez, por lo menos deberíamos intentar ser viejos y sabios.




 

2006 Isabel S. Larraburu - Joan Güell,220 Barcelona Tlf. (34) 93.430.70.09 Movil (34) 686.71.13.14 larraburu@compumedicina.com