Manual de Sexología

Acoso a los gordos

Adicciones sin sustancia

Adictos al Trabajo

Ansiolíticos y Psicología

Antojos de Comida y Emociones

Ciberinfidelidad

Un navegante abrumado

Cuando querer no es poder

Cuidar a un enfermo grave

Del freno al Desenfreno

Decibelios y Revoluciones

Efectos colaterales del éxito

El amor verdadero

El hambre nerviosa

El miedo al avión

El mundo en el que vivimos

El pánico

El pecho femenino

El Perfeccionista Imperfecto

El sabor agridulce de la venganza

Desinhibición en linea

El sopor

Enfermos de prisa

Inestabilidad

Esclavos del impulso

La atención al presente

Hostilidad Ambiental

La Enfermedad de la Duda

La hipocondría

La intuición

Infortunios de una madrastra

La pareja es cosa de tres

La luz en nuestra Vida

Las emociones

La Comunicación de Masas

Malentendidos en pareja

La obsesión anti-edad

Las familiastras

Nervios a flor de piel

Pasado y olvido

Pecados Capitales

Las feministas del pintalabios

Personalidad y manera de comer

Los hombres no lloran

Solteros Involuntarios

Timideces Extemporáneas

Trastornos del comer

Me gusta cuando callas…

La autoterapia

Mentiras y tecnología

Metrosexualidad

Resistir la adversidad

Atentos a la vida

Narcisismo Mediático

Peter Pan

Al dictado de la moda

Pensar lo impensable

Quemados

Urbanitas Anónimos

Hipocondría por Internet

La trampa de la eficiencia

L'emoció al poder

L'addicte respectable

Ver lo que queremos ver

El patrón de conducta de Tipo A

La explicación del pánico

La exposición del pánico

Conferencia sobre fobias

Conferencia sobre crisis de pánico

Viajeros solitarios

Bulimia nerviosa

Trastorno por atracones

La autoestima en la adolescencia

 

La adolescencia es un período de cambios. Puedes sentirte feliz por ellos o puedes también sentirte muy extrañada y disconforme. Es difícil encontrar adolescentes sin complejos, inseguridades y vergüenzas. Lo más normal es que te tome un cierto tiempo adaptarte a las modificaciones de tu cuerpo y más aún que estas nuevas características de tu cuerpo te gusten y te hagan sentirte satisfecha contigo misma. Puede que lleguen a ser una gran fuente de estrés, depresión y ansiedades.
Hemos recibido muchas cartas vuestras con inquietudes que van desde el peso, pasando por la altura, el tamaño de los pechos, la celulitis, el hecho de tener la regla y otras angustias que se han transformado en complejos que impiden llevar una vida relajada y feliz.
Este es el período de tu vida de grandes desafíos, en el que vas a tener que pensar en desarrollar lo que llamamos autoestima. No puedes dejar que los complejos lleguen a disminuir tu sentido de valor personal. Es decir no debes dejar abatirte y permitir que nada te haga perder tu seguridad.

La autoestima.
La autoestima es la idea que tienes de tu valor personal y el respeto que sientes por ti misma. Si tienes una buena autoestima, te tratas con respeto, atiendes tus necesidades y defiendes tus derechos. Si tienes baja autoestima, te humillas, pones las necesidades de los demás antes de las tuyas,  o piensas que no tienes nada que ofrecer.
La otra parte importante de la autoestima es la auto aceptación. Esto significa que  reconoces y admites todas tus partes, las deseables y las indeseables, las positivas y las negativas los puntos fuertes y los débiles y  aceptas todo eso como un bloque que te hace un ser humano normal y valioso.

¿Qué puede bajar la autoestima?

La baja autoestima puede venir de la excesiva crítica de los padres. Algunos padres, con muy buena intención, utilizan la comparación con otros niños, o la costumbre de dar etiquetas a los hijos o se olvidan de premiar las buenas acciones y solo se acuerdan de desaprobar las malas. Esto es una manera de educar que a final logra efectos contrarios a los deseados y provoca inseguridad en los hijos.
También es frecuente  que  otros niños hagan las mismas cosas, como poner en evidencia algún defecto físico de sus compañeros, o darle motes, o rechazarlos por ser distintos. Estas actitudes son muy frecuentes entre los niños, que a veces no se preocupan demasiado por los sentimientos de los otros niños.
El problema viene cuando llegas a creerte las críticas y piensas que vales menos que los demás. Cuando pasa esto, puedes transformarte en alguien que solo está pidiendo ser aprobado y valorado por los otros, y esta necesidad  de evitar el rechazo hace que te humilles y des más de lo que se merecen para que te quieran.

Como mantener tu autoestima en forma.

    • Recuerda con frecuencia tus pequeños éxitos.
    • Identifica tus puntos fuertes y piensa en ellos.
    • Haz una lista de tus cualidades y recítalas en voz alta ante el espejo.
    • Escribe en un papel tus propias etiquetas negativas y al lado de ellas escribe una afirmación más compasiva.
    • Piensa que tú no eres la responsable de que los demás sean felices. Si se enfadan o se sienten mal, no es tu culpa.
    • No aceptes por las buenas las opiniones de los demás sobre ti. Reflexiona y piensa si están basadas en hechos racionales.
    • Acepta tus debilidades y errores como comportamientos. Los comportamientos son cosas que se pueden modificar. Los errores no afectan tu valor personal. Tú eres tú y tus errores son acciones que tu puedes corregir y aprender de ellos.
    • No te compares con los demás. Tú no eres ni inferior ni superior. Tú eres tu misma y sigue por tu propio carril.
    • No digas sí a todas las cosas que te pidan para que no se enfaden. Intenta comprometerte solo con las cosas que quieras hacer.
    • Haz lo que tú quieras hacer y no lo que los demás creen que tú debes hacer.

     

2006 Isabel S. Larraburu - Joan Güell,220 Barcelona Tlf. (34) 93.430.70.09 Movil (34) 686.71.13.14 larraburu@compumedicina.com