Manual de Sexología

Acoso a los gordos

Adicciones sin sustancia

Adictos al Trabajo

Ansiolíticos y Psicología

Antojos de Comida y Emociones

Ciberinfidelidad

Un navegante abrumado

Cuando querer no es poder

Cuidar a un enfermo grave

Del freno al Desenfreno

Decibelios y Revoluciones

Efectos colaterales del éxito

El amor verdadero

El hambre nerviosa

El miedo al avión

El mundo en el que vivimos

El pánico

El pecho femenino

El Perfeccionista Imperfecto

El sabor agridulce de la venganza

Desinhibición en linea

El sopor

Enfermos de prisa

Inestabilidad

Esclavos del impulso

La atención al presente

Hostilidad Ambiental

La Enfermedad de la Duda

La hipocondría

La intuición

Infortunios de una madrastra

La pareja es cosa de tres

La luz en nuestra Vida

Las emociones

La Comunicación de Masas

Malentendidos en pareja

La obsesión anti-edad

Las familiastras

Nervios a flor de piel

Pasado y olvido

Pecados Capitales

Las feministas del pintalabios

Personalidad y manera de comer

Los hombres no lloran

Solteros Involuntarios

Timideces Extemporáneas

Trastornos del comer

Me gusta cuando callas…

La autoterapia

Mentiras y tecnología

Metrosexualidad

Resistir la adversidad

Atentos a la vida

Narcisismo Mediático

Peter Pan

Al dictado de la moda

Pensar lo impensable

Quemados

Urbanitas Anónimos

Hipocondría por Internet

La trampa de la eficiencia

L'emoció al poder

L'addicte respectable

Ver lo que queremos ver

El patrón de conducta de Tipo A

La explicación del pánico

La exposición del pánico

Conferencia sobre fobias

Conferencia sobre crisis de pánico

Viajeros solitarios

Bulimia nerviosa

Trastorno por atracones

La celulitis en la adolescencia

 

Poco antes de hacer el cambio  y tener la primera regla, muchas adolescentes suben de peso y se ponen un poco más rellenitas. Esto suele volver a normalizarse  después de la primera
menstruación. Sin embargo algunas pueden llegar a no perder  peso y empezar a mostrar algunos signos de lo que se llama celulitis. La celulitis no siempre viene junto a la obesidad y hay que entender que son cosas un poco distintas. También puedes ser delgada y tener celulitis.
La celulitis ocurre cuando las células grasas se agrupan formando capsulitas de grasa (los adipocitos) y la piel parece “piel de naranja”.  Entonces se dice que la grasa está localizada. Cuando se hace el cambio hacia la pubertad, las hormonas femeninas, los estrógenos y la progesterona favorecen en alguna medida la formación de grasa y la retención de agua y esta, a su vez hace llenar las bolitas de grasa impidiendo que circule bien la sangre. Cuanto menos circula la sangre, más se llenan y la grasa se aprieta y se endurece formando la celulitis. Esta es mucho más común en chicas que en chicos.
Los adipocitos, las células grasas, pueden crecer hasta 400 veces su tamaño inicial cuando se sube de peso.

Para combatir la celulitis lo mejor es hacer ejercicio para activar la circulación de la sangre porque, como hemos visto, es necesario que haya una buena circulación para que no crezcan las cápsulas de grasa. También es bueno que alternes el agua caliente con la fría mientras te duchas.
En cuanto a la alimentación hay que tomar mucha agua, evitar el tabaco, el alcohol y el café. Comer más frutas, verduras e hidratos (la pasta, el arroz y las legumbres) porque previenen el estreñimiento y depuran el organismo ayudando al hígado y a los riñones para que no tengan que esforzarse. Si tienes tendencia a hincharte, no uses el salero.

No te pongas tejanos ajustados que impiden la circulación. Es mejor usar pantalones con lycra.

 

2006 Isabel S. Larraburu - Joan Güell,220 Barcelona Tlf. (34) 93.430.70.09 Movil (34) 686.71.13.14 larraburu@compumedicina.com