Manual de Sexología

Acoso a los gordos

Adicciones sin sustancia

Adictos al Trabajo

Ansiolíticos y Psicología

Antojos de Comida y Emociones

Ciberinfidelidad

Un navegante abrumado

Cuando querer no es poder

Cuidar a un enfermo grave

Del freno al Desenfreno

Decibelios y Revoluciones

Efectos colaterales del éxito

El amor verdadero

El hambre nerviosa

El miedo al avión

El mundo en el que vivimos

El pánico

El pecho femenino

El Perfeccionista Imperfecto

El sabor agridulce de la venganza

Desinhibición en linea

El sopor

Enfermos de prisa

Inestabilidad

Esclavos del impulso

La atención al presente

Hostilidad Ambiental

La Enfermedad de la Duda

La hipocondría

La intuición

Infortunios de una madrastra

La pareja es cosa de tres

La luz en nuestra Vida

Las emociones

La Comunicación de Masas

Malentendidos en pareja

La obsesión anti-edad

Las familiastras

Nervios a flor de piel

Pasado y olvido

Pecados Capitales

Las feministas del pintalabios

Personalidad y manera de comer

Los hombres no lloran

Solteros Involuntarios

Timideces Extemporáneas

Trastornos del comer

Me gusta cuando callas…

La autoterapia

Mentiras y tecnología

Metrosexualidad

Resistir la adversidad

Atentos a la vida

Narcisismo Mediático

Peter Pan

Al dictado de la moda

Pensar lo impensable

Quemados

Urbanitas Anónimos

Hipocondría por Internet

La trampa de la eficiencia

L'emoció al poder

L'addicte respectable

Ver lo que queremos ver

El patrón de conducta de Tipo A

La explicación del pánico

La exposición del pánico

Conferencia sobre fobias

Conferencia sobre crisis de pánico

Viajeros solitarios

Bulimia nerviosa

Trastorno por atracones

Estrés en la adolescencia

 

Siempre se piensa que el estrés es algo que afecta a la gente mayor que trabaja y llega a casa cansada, como los padres. Sin embargo los niños y adolescentes también sufren de estrés. Esta palabra significa la reacción del sistema nervioso y de todos los sistemas del cuerpo ante situaciones difíciles o dolorosas que uno se siente incapaz de afrontar. Cuando uno percibe una situación como dolorosa o difícil, la mente y el cuerpo se preparan como si fueran a afrontar un peligro. Uno está dispuesto para la lucha o la huida. El corazón late deprisa, la respiración se acelera, la sangre se dirige a los músculos de piernas y brazos, las manos se ponen frías y húmedas y uno está como asustado. Cuando se tienen que encarar varios cambios en un período corto de tiempo, el cuerpo se cansa de adaptarse y plantar cara, y, poco a poco uno pierde resistencia y empieza a sentirse mal.
Los síntomas del estrés pueden ser: la ansiedad, el aislamiento, la agresividad, la enfermedad física o el abuso del alcohol o la droga.

Causas típicas de estrés en el adolescente

  • Elevada exigencia en el colegio y frustraciones.
  • Ideas  y sentimientos negativos sobre sí mismo.
  • Cambios corporales.
  • Inseguridad en el entorno y barrio.
  • Separación o divorcio de los padres.
  • Problemas de salud en la familia.
  • Muerte de alguien querido.
  • Tener demasiadas actividades o expectativas demasiado elevadas.
  • Problemas financieros en la familia
.Maneras de reducir el estrés en la adolescencia.
  • Come a las horas y haz algún deporte.
  • Evita la cafeína y bebidas con cola porque excitan y provocan más inquietud.
  • Evita el alcohol, tabaco y porros
  • Aprende a relajarte con alguna técnica de respiración abdominal o de tensión de músculos.
  • Entrénate en aprender a saber decir que no y expresar lo que quieres. Desarrolla la técnica de expresar lo que quieres y lo que no quieres de una manera firme y no agresiva ( p.ej. “ Por favor no me grites” ).
  • Ensaya y practica una situación que te causa estrés. Por ejemplo, si te corta hablar en público, prepara una conferencia para tus compañeros.
  • Aprende a organizar el trabajo. Si tienes mucho trabajo, divide la tarea en pequeñas etapas.
  • No te pongas a pensar en negativo sobre ti mismo y escribe pensamientos neutros o positivos para combatirlos.
  • Intenta sentirte satisfecho con hacer las cosas suficientemente bien en vez de esperar la perfección en ti y en los demás.
  • Interrumpe las situaciones estresantes con pequeños descansos como oír música, hablar con un amigo, dibujar, escribir o jugar con tu perro.
Hazte una red de buenos amigos en quién puedas confiar y te puedan ayudar en sentido positivo.

 

 

 

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