Manual de Sexología

Acoso a los gordos

Adicciones sin sustancia

Adictos al Trabajo

Ansiolíticos y Psicología

Antojos de Comida y Emociones

Ciberinfidelidad

Un navegante abrumado

Cuando querer no es poder

Cuidar a un enfermo grave

Del freno al Desenfreno

Decibelios y Revoluciones

Efectos colaterales del éxito

El amor verdadero

El hambre nerviosa

El miedo al avión

El mundo en el que vivimos

El pánico

El pecho femenino

El Perfeccionista Imperfecto

El sabor agridulce de la venganza

Desinhibición en linea

El sopor

Enfermos de prisa

Inestabilidad

Esclavos del impulso

La atención al presente

Hostilidad Ambiental

La Enfermedad de la Duda

La hipocondría

La intuición

Infortunios de una madrastra

La pareja es cosa de tres

La luz en nuestra Vida

Las emociones

La Comunicación de Masas

Malentendidos en pareja

La obsesión anti-edad

Las familiastras

Nervios a flor de piel

Pasado y olvido

Pecados Capitales

Las feministas del pintalabios

Personalidad y manera de comer

Los hombres no lloran

Solteros Involuntarios

Timideces Extemporáneas

Trastornos del comer

Me gusta cuando callas…

La autoterapia

Mentiras y tecnología

Metrosexualidad

Resistir la adversidad

Atentos a la vida

Narcisismo Mediático

Peter Pan

Al dictado de la moda

Pensar lo impensable

Quemados

Urbanitas Anónimos

Hipocondría por Internet

La trampa de la eficiencia

L'emoció al poder

L'addicte respectable

Ver lo que queremos ver

El patrón de conducta de Tipo A

La explicación del pánico

La exposición del pánico

Conferencia sobre fobias

Conferencia sobre crisis de pánico

Viajeros solitarios

Bulimia nerviosa

Trastorno por atracones

Gustar a las chicas

 

Ha empezado el curso ya hace algún tiempo y te has dado cuenta de que te gusta muchísimo aquella niña que antes veías con otros ojos. Ahora su presencia te hace temblar, el corazón te late con fuerza, pero tú te paralizas como una momia. Te gustaría tener el poder de seducción del superhéroe, la mirada magnética. Pero, que va.... parece que te pones aún más idiota de lo habitual y las palabras geniales se te congelan en la boca.
 Pero no te desanimes, la gente no nace sabiendo ligar. Todo es aprender.
 

Hablar con la mirada

Para empezar, debes mostrarle que te has fijado en ella y que te gusta. Esto requiere que uses un lenguaje no verbal: el lenguaje de la mirada. Vas a tener que hacer un pequeño esfuerzo para aguantar la mirada hacia ella el tiempo suficiente para que  1.  se dé cuenta de que la estás mirando y mire hacia ti y 2. para que entienda que tu mirada tiene intención. Es decir, vas a tener que mirarla fijamente unos cuantos minutos, aunque ella también te esté mirando, sin desviar los ojos de ella. Eso te va a costar un pequeño esfuerzo, pero es importante.
Este juego puede extenderse durante unos días. No tengas una prisa excesiva. Lo importante es mantenerla intrigada. Va a comentar con sus amigas, hablará de ti, pensará en ti. Hará sus conjeturas sobre si le gustas o no y si le gustaría salir contigo. Si todo va bien, verás que ella también te mira, sonríe o se ríe con las amigas cuando la miras. Si es tímida, a lo mejor baja la mirada cuando la miras. No te preocupes, también es buena señal.

Acercarse y hablar.
Cuando ya has llamado su atención con las miraditas tendrás que plantearte aproximarte y dirigirle la palabra. Es importante que sepas de antemano qué le vas a decir. Podría ser una pregunta o pedirle algo y, si te atreves, decirle un cumplido. Da igual. Lo importante es que sea algo que vaya con tu manera de ser. La voz tiene que ser audible y la frase tiene que estar bien pronunciada, sin comerte las palabras. Sería  muy útil que ensayaras delante de un espejo en voz alta el tono que vas  a utilizar para que te salga de corrido y no te pongas a tartamudear (trata de que no te sorprendan tus hermanas). No creas que es una tontería ensayar delante del espejo. Hasta los que hacen discursos y conferencias suelen hacerlo.

Piensa bien de ti.

Lo que es realmente importante cuando decidas a hablarle, es que no te agobien las ideas que tienes en la cabeza. Te aconsejo que tengas muy claras las siguientes:

  • Solo quieres ser más amigo de ella. Por esto no te puede rechazar.
  • Ya irás viendo como se desenvuelve la cosa con el tiempo.
  • No tienes que demostrar nada. Solo piensa que te acercas como a cualquier amigo.
  • Tú tienes muchos amigos y todos ellos te aprecian. No tienes nada malo para que te rechacen como amigo.

Sonríe y ponte guapo.

No te olvides de acercarte con una buena sonrisa, si te fallan las palabras, una sonrisa afable nunca falla. Las niñas también saben apreciar a los tímidos. Un tímido con una amplia sonrisa también es irresistible.
Por último, lo que no es menos importante. Preocúpate de ducharte, cortarte las uñas, ponerte desodorante y llevar la ropa limpia. La niñas se fijan mucho más de lo que crees en esos detalles. No creas que son solo manías de tu madre. 

 

2006 Isabel S. Larraburu - Joan Güell,220 Barcelona Tlf. (34) 93.430.70.09 Movil (34) 686.71.13.14 larraburu@compumedicina.com